Los que son pillados, y los que quieren serlo

Después de ver un montón de vídeos voyeur en mi vida, he llegado a una conclusión: que hay dos tipos de personas bien diferenciadas, unas que por causas ajenas se convierten en pillados por cámaras voyeur, y otros que son exhibicionistas natos, y que lo buscan implacablemente hasta que lo consiguen. Como ejemplo, mira un momento este vídeo:

Ya hace algún tiempo que no ando magreándome con nadie en medio de la calle, la verdad, aunque en mis años mozos y calenturientos no tenía ningún remilgo a la hora de enrollarme con un chico por las esquinas. Supongo que las cosas no habrán cambiado tanto en estos tiempos, ahora bien: nunca se me ocurrió hacerlo a plena luz del día, en medio de la calle y a la vista de cualquiera que pudiera verme, más que nada porque no quería convertirme en la comidilla de media ciudad (por suerte, entonces los móviles con cámara no eran tan frecuentes como ahora).

A uno puede parecerle bien o mal que una pareja ande montándoselo en plena calle, esa es una cuestión ética en la que no voy a entrar. Pero en el caso de estos dos jóvenes, me pregunto si el calentón ha podido con ellos, o simplemente es que son de estos que se lo montan donde sea sin importar que puedan verlos. Si son del segundo grupo, hay que plantearse otra cuestión: ¿saben que son carne de vídeos de pilladas porno?

Dudo que no estén enterados de este detalle, pues no hace mucho que se están aprobando leyes sobre estas cuestiones: no el de que te graben en una situación comprometida, sino que luego sea difundida esa grabación. Porque en estos tiempo, el ponerte a darte el lote en plena calle es un reclamo irresistible para cualquiera que tenga una cámara: vamos, la esencia de un video voyeur. Pero, ¿acaso es un despiste, una verdadera pillada, o es que en realidad a esta gente les gusta que suceda eso precisamente?

No es una idea tan descabellada, pues hay gente, y bastante, a la que les pone muy cachondos saber que alguien los mira cuando realizan cualquier práctica sexual, o incluso erótica. La pareja de este vídeo se toma con una tranquilidad pasmosa eso de estar restregándose el uno al otro en plena calle, con lo cual puede ser que quizá hayan visto al improvisado voyeur, y no les haya importado; es más, incluso lo hayan hecho a posta, y hayan elegido ese lugar precisamente porque sabían que alguien, en algún momento, no iba a poder resistir la tentación de darle al rec de su teléfono móvil.

Para mí, precisamente por esto, han dejado de resultarme tan atrayentes los vídeos voyeur, qué queréis que os diga.

Espectáculos de porno gratis paseando por la ciudad

 

El salir de fiesta en fin de semana cada vez se me está haciendo más traumático, y no voy a tardar en explicaros por qué, porque la imagen que podéis ver como cabecera no es algo poco habitual ni mucho menos, que te encuentras quieras o no quieras.

Acabo de saber que esta es una curiosa imagen que Google Street View ha pillado sin querer, y aunque no he podido enterarme de dónde, no me extrañaría saber que es en mi ciudad. Dará un voto de confianza a la chica y pensaré que se le ha caído algo bajo el asiento, pero si no es así, daros cuenta de que es pleno día, y aunque no se ve a mucha gente pasando por allí, por el aspecto bien podía ser un parque público, o un lugar donde hacer deporte.

No me considero una tía anticuada, reprimida ni intolerante; de hecho, como cualquiera antes de independizarme de casa yo también solía usar el coche como picadero, y si no tenía vehículo en ese momento, intentaba tirarme a tíos que sí que tuvieran (yo soy exquisita, qué le vamos a hacer, el sexo al aire libre nunca me ha tirado). No sé si las cosas habrán cambiado tanto en los últimos diez años como para que los jóvenes tengan que andar follando en lugares públicos a la vista de todos, a ver si voy a pecar ahora de moderna sin serlo, pero creo que todo se puede hacer con un poquito de pudor.

Te decía que empieza a hacérseme muy cuesta arriba salir cada finde de casa, porque la verdad, a mí el porno me gusta verlo sólo en ciertos momentos, cuando me apetece y en la intimidad; y eso se está haciendo imposible si quieres irte a las zonas de marcha los viernes y sábados, porque los pocos parkings que hay están ocupados desde horas muy tempranas por parejas que al parecer no piensan en otra cosa cuando salen que en protagonizar sus propias películas porno particulares.

¿Creéis que soy una exagerada? Bien, pues no debo ser la única, porque mi chico de turno me comentó el otro día si no sería que aprovechaban esos lugares para ejercer la prostitución, porque el lugar, más que un parking de coches, parecía un follódromo. Allí te pillabas una cámara, la del móvil mismo, y te ponías a hacer fotos amateur de gente teniendo sexo, y te podías hacer de oro, oye; tal era la cantidad de parejas que tenían sexo allí.

Repito que no veo nada de malo echar un casquete en cualquier lugar público en un momento dado, es algo comprensible y que a todos nos ha pasado; pero buscarlo deliberadamente, e incluso esperar al fin de semana para follar como descosidos en el coche, ya no es tan normal, a no ser que te guste que te vean o que te pillen, y ese sea la cuestión, el morbo.

Claro que yo, cercana a la treintena, y con amigas que ya han sido madres, me pregunto cómo puede dejar una que sus hijos se paseen por esos lugares, cuando estos espectáculos, servidora ha sido testigo, pueden producirse en plena tarde, cuando las familias pasean tranquilamente tomando el sol. Y claro, alguna vez también he visto como un padre se encaraba con alguna de estas parejas, porque el espectáculo que estaban dando era realmente bochornoso y muy poco educativo (aunque claro, ese depende de cómo lo veas, jajaja).

No sé si las autoridades podrían meter mano en este asunto, no estoy segura de que el escándalo público sea un delito tipificado, y cierto es que sus acciones no molestan a nadie en el sentido de la palabra; pero para aquellos que queremos pasar un rato con los amigos, salir a bailar, a tomar copas y, en fin, a disfrutar de la noche en la ciudad, no siempre nos es gratos encontrarnos con estos espectáculos porno gratuitos, porque preferimos llegar a casa para montarnos los nuestros propios.

¿Estás a favor o en contra de los gorrillas?

gorrillas

No se puede negar que los llamados “gorrillas” trabajan de sol a sol y en ocasiones nos salvan la vida al encontrarnos un hueco para aparcar después de horas dando vueltas, pero la falta de regulación en este campo y las supuestas amenazas que reciben algunas personas si no pagan la correspondiente voluntad, generan sin duda una gran polémica y hay que preguntarse si se debería hacer algo al respecto.

Vamos a partir de la base de que estas personas no tienen contrato, tampoco trabajan para la seguridad de ninguna empresa y mucho menos hay un contrato de por medio para pedirles responsabilidades en caso de que tu vehículo sufra algún daño, por lo tanto no puedes reclamar a nadie y tienes que fiarte únicamente de su palabra.

Yo he visto de todo ya que voy todos los fines de semana a la playa y allí se ponen muchos gorrillas puesto que hay al menos 6 parkings muy grandes. Hay que decir que no es gente conflictiva y en mi caso nunca me han amenazado con rayar mi vehículo o cosas por el estilo, pero siempre te queda ese miedo y eso no lo vamos a negar.

También vi en una ocasión cuando paseaba por la playa por la noche a dos parejas follando en un parking a la vista de todo el mundo, daba la sensación de que aquello era una película porno porque estaban haciendo de todo y me pareció muy mal que los gorrillas que habían por ella se limitaran a reírse, ellos supuestamente están para cuidar esas instalaciones y en ese aspecto  están obligados a tomar medidas si ven situaciones de este tipo.

Escenas sexuales he visto unas cuantas que seguramente os sorprenderían y también he visto otras cosas bastantes feas por venganza, pero en general no puedo hablar mal de ellos porque conmigo siempre se han portado bien les haya dado dinero o no. Supongo que como en todos los sitios los habrán legales y menos legales, la cuestión es que pienso que se debería legalizar este trabajo y desconozco si existe algún colectivo que regule estas prácticas, pero en Internet al menos no aparece información al respecto y pienso que los gobiernos de cada ciudad.

¿Que opináis vosotros al respecto?, ¿cual ha sido vuestra experiencia con los gorrillas?, ¿pensáis que hacen una buena labor o por el contrario es un tipo de extorsión?, para estas y otras preguntas relacionadas con el tráfico, el aparcamiento y la circulación se ha creado este blog, por lo que estaremos encantados de que nos deis vuestras impresiones e interacturéis en la página.

Los problemas del parking en el centro

parking

La imagen que da pie a este post parece una broma o una exageración, pero a este ritmo, al final nos tocará aparcar unos coches encima de otro y es que otra solución no vemos.

Cada vez son más los ayuntamientos que cierran al tráfico el centro de la ciudad y algunos vecinos se las ven canutas para llegar hasta sus garajes particulares porque aprovechan la falta de circulación para organizar eventos tales como maratones, mercadillos, comidas solidarias o un largo etcétera.

Nosotros vemos bien que se restrinja el tráfico puesto que la contaminación es un problema acuciante, pero una cosa es restringirla y otra muy distinta cerrar el tráfico con los consiguientes problemas que eso conlleva, mucho más para una persona que vive en esa zona y que incluso en una urgencia tiene problemas para sacar o meter su vehículo.

Una buena opción es ir en bicicleta, autobús púbico o en moto, evidentemente se contamina menos y habría espacio para muchas más personas, pero hay personas mayores o gente a la que simplemente no le apetece usar estos medios y tiene que tragar con lo que le impongan. Si amigos, el exceso de vehículos es un gran problema a tratar con urgencia y la solución no pasa por hacer más párkings subterráneos y cobrarnos una barbaridad por media hora de estacionamiento.

Entiendo que no existe una solución fácil, pero seguro que si en lugar de reestructurar calles o modificar la dirección de las mismas constantemente sin ningún resultado positivo se dedicaran a ver de verdad a arreglar el asunto, habrían llegado a una solución hace años.

Se ve muy futurista aún, pero tampoco queda mucho para que los vehículos voladores irrumpan en nuestras calles y cielos y hay prototipos funcionando que son realmente prometedores. Lo complicado de este asunto es que no cualquiera estará capacitado para “pilotar” uno de estos vehículos y volvemos a lo de siempre, quien más dinero tenga podrá comprarse uno y al resto que nos den, seguiremos pagando parking o aparcando nuestros vehículos en el quinto pino porque nos han cortado las calles o porque las plazas de aparcamiento están llenas.

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